PRAY FOR ME -- PRIEZ POUR MOI -- OREN PARA MI

Visit the prayer log and add your intentions.

Visitez le carnet de prières et ajoutez-y vos intentions. Ici se trouve le lien.

Visiten el cuaderno de oraciones y anoten sus intenciones. Llamenlo clicando aqui.

lundi 10 septembre 2012

PADRE NORMAN BUTLER


CARTA A LA FAMILIA SALETENSE
10 DE SEPTIEMBRE DE 2012
DÍA INTERNACIONAL DEL LAICO SALETENSE

Digan a los que están desalentados
“¡Sean fuertes, no teman! ¡Ahí está su Dios!”
El mismo viene a salvarlos.
                      Isaías

Queridos Hermanos y Hermanas de la Familia Saletense,

¡Estamos por festejar la fiesta de Nuestra Señora de La Salette! Y como parte de los festejos, ¡celebramos hoy el Día Internacional del Laico Saletense! Esta iniciativa nació en el Primer Encuentro Internacional del año pasado, fue confirmado por el Capítulo General de los Misioneros en abril y ahora marcamos la fecha con alegría. Celebramos la identidad saletense con actividades para profundizar nuestra espiritualidad y hacer conocer la misericordiosa aparición de la Bella Señora. A todos ustedes, ¡Felicitaciones!

Nuestra espiritualidad es cristocentrica. María de La Salette quiere llevarnos a su Hijo Jesús. Habla de “mi Hijo”, lleva un gran crucifijo en su pecho y está rodeada de la luz pascual de su Hijo. María llora la separación entre fe y vida, separación que daña a la persona humana en lo más profundo de su ser. Ella nos pide oración, especialmente la Eucaristía, y actos de reconciliación como medios capaces de reestablecer el vínculo entre nuestra vida cotidiana y la fuente de su sentido y alegría: Jesús, camino, verdad, y vida. De este Jesús, el único salvador, somos discípulos y misioneros, como insiste una y otra vez el Documento de Aparecida.

La alegría de toda Madre es ver a sus hijos felices, con una vida capaz de llevarles a un bienestar personal, material y espiritual. Así es con nuestra madre de La Salette: “Si se convierten, los peñascos se transformarán en montones de trigo”. Es trigo que alimenta el cuerpo; es trigo que se transforma en Eucaristía donde Jesús se hace presente como nuestro Pan de Vida.

Que la oración personal y las celebraciones sacramentales de la Eucaristía y la Reconciliación, combinados con acciones a favor de la reconciliación sean signos visibles en este mes saletense de la conversión que une fe y vida para nuestro bien y el del mundo entero.

Abrazos, P. Norman MS